Lanjatrans

Logistic in motion

Los objetos no van solos de un sitio a otro. Necesitan que los desplacen para eliminar la distancia que hay entre dos puntos. Y ese desplazamiento tiene que hacerse dentro de un espacio que les proteja, precisamente, de ese movimiento que les permite viajar entre lugares.

Sí, es una obviedad que define el trabajo de una empresa de almacenaje y transporte de mercancías. Pero es que hay muchas formas de transportar, de proteger, de partir y de llegar. Y Lanjatrans, grupo logístico con más de 65 años de experiencia, apuesta por ser algo más que una flota de de camiones con presencia internacional. Es el eslabón que desplaza necesidades de un lado a otro. Y lo hace protegiéndolas.

Su necesidad

Lanjatrans es un operador especializado en el transporte por carretera  y aunque nació orientado hacia el sector de la alimentación – asociando su marca a la de Aguas Lanjarón, con quien trabaja desde su origen- en la actualidad presta servicios a más de 2.500 clientes de todo el mundo. Le ha sido posible alcanzar ese volumen de negocio (200 empleados, una flota de 180 camiones, 25 millones de kilómetros al año) gracias a su cultura del esfuerzo, la calidad y el compromiso. Pero también debido a su constante evolución, porque correr no es lo mismo que avanzar.

Dicha evolución no sólo se manifiesta en la toma de decisiones de negocio estratégicas. También es necesario adecuar la identidad corporativa de la empresa (tanto en diseño como en comunicación) a ese proceso de cambio, de innovación. Y justo ahí es cuando confían en el equipo de Equilátera para emprender un cambio de identidad que no afectase al naming ni sacrificara los valores y posicionamiento de la compañía, pero sí evidenciara una imagen más actual.

Nuestra solución

Por una parte, debido al carácter internacional que tiene ya la compañía, con rutas en un total de 7 países, vimos interesante y necesario (como evidencia de ese crecimiento y evolución) apostar por un base line en inglés que actuase a modo de claim y que nos permitiera integrar la palabra logística de un modo más sutil, aprovechando su significado: ‘trasladar las mercancías al lugar correcto / Moving goods to the right place’.

Si además queríamos evidenciar que la marca no había cambiado, sino avanzado, el movimiento era un concepto insustituible en la comunicación gráfica y textual de Lanjatrans, que acompaña a partir de ahora su nueva identidad con el siguiente mensaje: ‘Logistic in motion (en movimiento)’. Es la misma marca pero en movimiento. Es un marca que, como su flota de camiones, AVANZA, por eso crece, evoluciona y se sitúa en un escenario más fresco, moderno.

Por otra parte, confiamos en una tipografía que vinculara los dos conceptos/valores que traslada la compañía: por un lado, solidez, estabilidad, como una línea recta, como una carretera firme sobre la que se desplazan vehículos, como las aristas de un contenedor, de una caja, de un almacén, de una plataforma donde se custodian objetos para protegerlos de cualquier amenaza; por otra parte, la cursiva de trans denota movimiento, la flexibilidad necesaria para garantizar un servicio que se cumple pese a estar expuesto a factores de cambio que se escapan de nuestras manos.

Pero teníamos que seguir contando cosas con la imagen y no limitarnos a una cuestión estética. Por eso la L de Lanjarón recuerda a la cabeza de un camión, que justo es el MOTOR DEL CAMBIO, lo que hace que un contenedor o caja repleta de mercancías vaya, al fin y al cabo, de un lugar a otro. El conjunto de ambas grafías evoca la imagen de un camión-trailer (la más representativa de una operadora de transportes), pero también la imagen de un contenedor-box, aludiendo así a la plataforma logística de almacenaje que tiene la compañía. En su conjunto es una imagen ‘in progress’ de la propia marca.